28 febrero 2011

ROGER SUBIRANA charla sobre SHEDNERYAN en esta entrevista que nos ha concedido.

 
“Bajar a las profundidades, subir a los cielos, sufrir las dudas, sorprenderse o cansarse de sí mismo. Shedneryan quiere ser ese lienzo en blanco que aporte todos esos encuentros y desencuentros en  lo más íntimo de cada oyente”. [RS]
 
Hace algún tiempo, que  desde aquí, venimos siguiendo la trayectoria artística de un compositor español (catalán por más señas) con especial interés (Biografía); que con cada trabajo nuevo que realiza denota cómo va evolucionado vertiginosamente. Se ha crecido y se supera asimismo con cada nueva obra compuesta. Pareció romper “muros infranqueables” y ampliar sus límites con el álbum “Point of no Return”; luego percibimos cómo se concretó esa promesa sobrepasando dichas barreras con “The Dark Symphony”; rubricando dicho trabajo con la confirmación de “gran autor” que ya es. Pero todo lo anterior nos pareció que no dejó de ser una mera preparación, para la elaboración de lo que ahora llega a nuestros oídos y se ha concebido como su 6º álbum: SHEDNERYAN.


De este trabajo hablaremos con él. En estos momentos, vamos a proponernos abrir otra caja de pandora no ajena a la que nos propone con el receptáculo SHEDNERYAN. Nos referimos al cofre que guarda sus impresiones personales, sus pasiones, sus intenciones. Hoy tenemos el gusto de poder entrevistarlo y charlar durante un rato de su reciente y esperado nuevo trabajo musical, tras dos años de duro encierro en su estudio de composición y grabación. Recordemos que su álbum se lanzó el pasado 14 de febrero de 2011 a través de JAMENDO y desde su propia web Oficial.


Impacientes nos adentramos en su mundo musical con pasos firmes,  asimos con emoción temblorosa la cajita, esperando poder destapar los enigmas y entresijos encajonados de su reciente trabajo, que a buen seguro saciaran la curiosidad y expectación de sus nutridos seguidores; y de aquellos nuevos oyentes, que sin duda  irá sumando con esta compleja producción. 

Ante todo: Muchas gracias Sr. Subirana por recibirnos tan pronto y atendernos tan amablemente en su Estudio. Empecemos, si le parece bien, con las cuestiones que traemos bajo el brazo.


1. Movamos ficha Sr. Subirana: ¿Cómo se siente una vez ha concluido la obra más compleja y extensa de su carrera musical?
Pues la verdad, bastante descansado y muy satisfecho. Creo que es lo más parecido a un parto que un “hombre” puede tener. Y este ha sido de algo más de dos años. He disfrutado muchísimo durante este tiempo pero ya tenía ganas de terminar y empezar a hacer cosas nuevas.


2. ¿En que momento nació la idea, fue madurando, tomando forma y desarrollándose hasta el resultado que ahora usted nos presenta?
La idea de componer una hora entera de música seguida, en realidad, hace muchos años que la llevo en la cabeza. Pero no fue hasta principios de 2009 cuando empecé a grabar y darle forma realmente.


3. ¿Nos podría indicar en que grado de satisfacción se encuentra tras concluir dicha obra?

El grado de satisfacción, desde luego, es muy alto. Pero ahora reside en mí más la sensación de haber hecho algo que no sabía si podría conseguir. Estar tanto tiempo bajo un mismo techo musical requería mucha paciencia, esfuerzo y constancia. Y la paciencia no es algo que lleve muy bien (Sonrisas). Así que también ha supuesto un reto personal, una forma de trabajar que gracias a este disco he podido aplicar y extender a todas las demás vertientes de mi vida personal. Aunque no será hasta dentro de mucho tiempo, cuando escuche de nuevo Shedneryan, cuando podré darme cuenta realmente del resultado de una manera más objetiva y clara.

4. Desde luego la complejidad de este "juego de mesa" y el reto que usted ha afrontado es admirable y pocos compositores contemporáneos hoy en día, (salvo algún que otro del siglo pasado, que recordamos como genios de la música) se han atrevido con  OBRAS de similares envergaduras. Me pregunto, cuando escucho su obra: ¿La historia sonora que nos indica al principio de SHEDNERYAN sigue un guión preestablecido, y si es así, podría desvelárnoslo?
La idea principal, es simplemente crear una pauta. Un lienzo en blanco, un camino donde el paisaje y la historia sea creación del propio oyente. Yo ofrezco los colores y las tonalidades, la gente pintará su propio cuadro.

[COMENTARIO] Es digna de admiración y encomiable su postura, la manera de abordar ese sexto proyecto auditivo. El hilo introductorio de encontrarnos una caja de Pandora pero sonora, que desata truenos y fragancias, tras unos pasos apresurados, adentrándonos en la curiosidad de los desconocidos sonidos, son claves para inmiscuirnos en la obra con nuestros cinco sentidos. Esa apertura de la tapa de caja de los secretos, que tenemos ante nosotros, nos transporta a donde nuestros sentimientos dispongan; de un rompecabezas sonoro… nace la magia mágica, el esoterismo ancestral y el nirvana divino; planeadora por la fantasía… la verdad, resulta muy atractivo adentrarse a oscuras de su mano compositiva. En su trabajo apreciamos como las piezas del puzzle sonoro van encajando, o se desarman; o van cobrando significados durante una hora exacta de duración que nos inhibe de la realidad  que nos circunda. ¡Muevo ficha!.


5. Dos años de trabajo en un proyecto, que posiblemente llevara otros tantos fraguándose en tu mente, debe resultar un tanto agotador ¿Cómo solventa el compositor las tentaciones de abandonar el proyecto, o aparcarlo, retomarlo por momentos, compatibilizarlo con otros trabajos, desarrollarlo con nuevas ideas, salir de momentos de crisis compositivas o atascos, hasta refinarlo, apropiarse de nuevos desquites compositivos e incorporarlos a la sabiduría de su autor y desde ese estado fatigoso y creativo darlo de una buena vez por bien concluido?
Lo más dificultoso fue empezar. Esos primeros compases. Esas primeras líneas y cambios. Lo comparo siempre a otra cosa que me gusta mucho. Que es escribir. Cuando escribes una historia primero eres tú el que tiene el control sobre cada personaje. Pero a medida que transcurre el escrito son los propios personajes los que te controlan a ti. De este modo ya no puedes decidir por ellos porque quedaría muy forzado o fuera de lugar hacerles hacer algo radicalmente distinto a la personalidad que se ha ido forjando página tras página. Igual me ha ocurrido con Shedneryan. Cuando he conseguido arrancar las propias melodías y sensaciones ya creadas me indicaban el camino perfectamente. Además he hecho alguna parada estratégica para descansar componiendo otras cosas, como por ejemplo mi aportación al Christmas Sampler 2010 de Lostfrontier.org.


6. Señor Subirana: mientras escuchamos su obra, todo va encajando ¿En un proyecto de esta envergadura cuanto queda de inspiración, y cuanto de duro trabajo y esfuerzo diario, detrás de tan mayúsculo reto? ¿Se puso a sí mismo una fecha de entrega?
No. Esta era una de las claves. Sin prisa pero sin pausa. Llegó un momento en que todo resultaba muy fluido. Es como coger ritmo en una carrera de atletismo. Empiezas de forma lenta, insegura hasta que estás en rodaje completo y entonces es cuando más rápido vas y más disfrutas. Hubo un momento en que toda la base, la columna vertebral estuvo finalizada. Entonces ya pude calcular más o menos cuando terminaría la obra ya que sólo se trataba de ir llenando espacios, cambiar sonidos, en definitiva de… jugar.


7. E imagino disfrutar del acto creativo a velocidad de crucero. ¿Cree que al abordar una obra tan extensa, y dilatada en el tiempo, la idea inicial ha podido quedar un poco distinta de las primeras líneas maestras de trabajo, o en el resultado obtenido al final del mismo se ha perfeccionado aun más de lo que imaginaba al principio?
Como ya he dicho antes. Llega un momento en que la propia obra te “condiciona”. Recuerdo haber borrado más de una y de dos veces fragmentos enteros y realmente largos de Shedneryan porque no eran de… Shedneryan.


8. ¿Por qué razón ha deseado realizar un proyecto tan ambicioso y grandioso en solitario, sin echar mano de sus colaboradores habituales tanto instrumentales como vocales?
Precisamente por eso. Solitario. Quería que fuera algo verdaderamente personal e interior. Bajar a las profundidades, subir a los cielos, sufrir las dudas, sorprenderse o cansarse de uno mismo. Se me ocurre una metáfora muy peliculera ya que soy un admirador de Star Wars. Se trata de entrar en el bosque del maestro Yoda y enfrentarse a los propios miedos (Con una sonrisa pícara).


9. Ja, ja, ja... muy buena metáfora. A mi también me gustó esa trilogía. ¡Siempre tan puñetero ese Yoda! Pero volvamos al asunto que nos ocupa: Quizás, lo que caracteriza su obra, apreciandolo desde fuera, por encima de hermosas melodías, sea que cada vez que hace algo nos sabe a nuevo, a distinto, guardando unidad, pero nos sorprende siempre... ¿su objetivo es no encasillarse o estancarse en un propio estilismo repetitivo? ¿Ser original cuesta mucho Sr. Subirana? Creemos que le encanta reinventarse a si mismo pero sin perder su estilismo o su caligrafía en la composición que aborda, cuando se pone al frente del teclado, o ante un nuevo tema... ¿Estamos en lo cierto?
Sí. En gran parte sí. Pero quizá es una consecuencia indirecta de algo mucho más simple. No es que esté en contra de “encasillamientos” o pretenda sorprender siempre al oyente y no repetirme. Componer y hacer música para mí es una necesidad y me gusta hacer lo que necesito transmitir sin reglas, sin objetivos, sin presiones, sin pretender nada más que desahogarme. Pero luego en la producción de esas “necesidades” siempre intento pasarlo bien. Y para pasarlo bien necesito reinventarme, buscar nuevos horizontes, mirar siempre adelante e intentar no repetirme demasiado.


10. ¿Quiere esto decir que NO explorar o abundar en una genialidad pasada compositiva, es porque lo recién aprendido, lo aplicaría con mayor eficacia a posteriores obras en preparación?
Puedo estar más o menos satisfecho de lo que hice en el pasado pero no reniego de nada. Hay cosas que funcionan tal y como están. A veces cuando quieres perfeccionar tanto alguna cosa, la acabas destrozando. Creo que el secreto del arte durante el proceso de una creación es saber encontrar el punto exacto donde decir basta. Y estamos a punto de construir la palabra clave,  fíjese en la mesa ¿no se dió usted cuenta?

Sí, sí ya lo observo, me tiene usted alucinado con "esta partidita". Haciendo un inciso: Su respuesta me trae a la memoria magníficos recuerdos de temas -a modo de ejemplo- equiparable con su perfil; me refiero a un grupo entrañable como Nightnoise que bordaba temas vocales de Mouth Music, pero que en cambio no era la principal característica del sello que los distinguía como grupo mítico. Aunque bien podría haber hiperexplorado desarrollado estas vertientes, si se lo hubieran propuesto. Lo que nos sugiere que hay tanta riqueza de talento detrás de ciertos artistas, que solo podemos dedicarnos a disfrutar de ello cuando nos regalan esas perlas sonoras puntuales. Para mí particularmente Pyraminx, Point of no Return o Rituals at dust, son algunas joyas emblemáticas que no me canso de auditar en privado (en tono jocoso, afable y desenfadado. Hasta de cierta euforia contenida al completar el objetivo con las fichas).


11. ¡Hay que ver que perfecto engranaje se forma! Me resulta increíble. ¿Y después de SHEDNERYAN, aunque ahora sea el momento de disfrutar de los resultados de esta obra, que nuevos retos musicales se propone a medio o largo plazo? Sabemos que está colaborando en una Banda Sonora para un filme (serie) indio.
De momento no tengo planteado nada. Salvo ese proyecto que usted menciona (Runnbhumii) y del que voy poniendo al corriente en mi bitácora a medida que van surgiendo novedades sobre el mismo. Ya se irá viendo. Lo que más me apetece y echo de menos es ir componiendo temas en función de mi estado. Tal y como he hecho siempre. Esa parte ha sido la más angosta durante todo el tiempo que he estado trabajando en Shedneryan.


12. ¿Por qué subdividió el tema en 38 minitracks o títulos parciales? ¿Cómo decidió los mismos, costó mucho hacerlo, guardan un significado para usted?

Pienso que las claves guardan estos principios…

Intro, outro:    Introducción y epílogo.
Neryan:           La parte que más se repite, la melodía principal de Shedneryan.
Vocalum:        La voz es la protagonista.
Oudsetna:       Del instrumento Oud + Etnico.
Iarem:             De Piano + Dream.
Zicattoice:       De Pizzicatto + Voice.
Valshed:          De Vals + Shedneryan.
Moonhara:      De Moon + Sahara.
Dramark:        De Drama + Dark.
Wakasm:         De Wake + Phantasm.
Barrokum:      Estilo barroco.
Sunlagtic:       De Sun + Galactic.
Boxee:            De caja pequeña
Phantumus:    De fantasma.
Reveryan:       De Reverse y Shedneryan (se trabaja con fragmentos al revés)
Ianagic:          De Piano + Magic
Distopia:        De Distor-sión + Utopía.

¿Significados…? Ufff (con expresión pensativa) A partir de ahí… lo que cada imaginación humana, de cada uno de mis oyentes, quiera dejar volar con su propia creatividad… esbozar y recrear con sus propias percepciones para que lo colmen, le muestre su interior más hendido. Y que sin  la música nos resultaría más inaccesible de encontrar y entender.

[COMENTARIOS ANALÍTICOS] En esta pieza de 60 minutos ininterrumpidos se pueden encontrar ingredientes instrumentales de variados estilos y procedencias, étnicos, tradicionales, provenientes del rock sinfónico de los 70-80 como el papel que le hace desempeñar a la guitarra eléctrica, también hace uso de la instrumentación orquestal; Apreciamos el tratamiento que expresan las voces líricas, etnográficas, corales, guturales, siseos, susurros, percusiones, murmullos... desde los pasajes más oscuros a los más álgidos; y así podríamos seguir sugiriendo matices, contemplando colores o escala de grises. Por otro lado, al oír su trabajo atentamente, nos parece que acrisola recuerdos a géneros de referencia y diferenciados; tales como el rock sinfónico, toques étnicos actualizados, pasajes evocadores de ambientes, envolventes como los propuestos por autores de la New Age del tipo Ray Lynch, o el piano de Triona Ni Dhomhnaill, puntualmente a géneros de bandas sonoras, etc, etc.
Imagino que son fragancias, respuestas, que se desprenden volátiles como animas de su caja musical tde ricos contenidos, tal cual aparecen descritas en la portada del álbum; elementos con los que uno cuenta para dar rienda suelta a los genios que gravitan desde dentro de ese cofre maravilloso que es SHEDNERYAN. No le faltan secuencias y pinceladas a estilismos más electrónicos y espaciales... desde luego. O toques a atmósferas más neofolk o tenebres, en ocasiones importantes,  en el desarrollo sonoro de la obra. Todo ello englobado en una superproducción exquisita y vertiginosa, sin resquicios, que no da respiro al oyente para su aburrimiento y que termina por ponernos en sus manos, con atentos oídos, bien dispuestos a ser trasladados a lugares inimaginables. A ser devorado por las enigmáticas sensaciones que discurren por  nuestros oídos.
13. De toda esta complejidad sonora-sinfónica de una hora de vuelta de tuerca. Resulta su dominio del conocimiento de las  nuevas tecnologías aplicadas, como un revulsivo para  ahondarse más en si mismo  y extraer de esas opacidades bellezas y lamentos (Hemos de reconocer que su propuesta ha sido muy arriesgada). ¿Con qué se quedaría usted como perla cultivada e irrenunciable de esos 60 minutos? O de otra manera: ¿Con cuál microtrack se siente usted más arrebatado emocionalmente, cuando lo audita como si fuese un oyente más; con cual se le vuelca el corazón, se le precipita una lagrimilla de emoción..., con cual se le pone el bello de punta o se le hace un nudo en la garganta o estremece el alma? Mójese señor Subirana. No me sea diplomático a estas alturas de entrevista. Estamos entre amigos. (Entre multitud de risas y agitando la pierna cruzada desde el cómodo asiento que nos ha proporcionado en su estudio de composición).
Pues, la pregunta es retorcidamente retorcida. (Sonriendo maliciosamente y aseverándolo con el dedo). Supongo que se hace cargo que se trata de escoger de entre todos tus hijos. Y es que Shedneryan es un global, que no tiene sentido por fragmentos separados. Pero entiendo su pregunta. Y haciendo un esfuerzo enorme de objetividad, intentaré destacar uno entre todos. Dramark (d). Esa entrada de acordes. Esas armonías sobre la base que ya apareció previamente en Dramark (b). Las voces operísticas con el adagio culminan en el 0:51. Luego esa guitarra que repite incesantemente la misma nota, sólo cambiando los acordes de fondo y la presencia sutil del oscuro piano entre finas cuerdas.

[DIALOGANDO] Desde luego es difícil elegir un pasaje concreto, yo mismo hubiera elegido entre dos o tres más, de los que usted ha seleccionado. Es complicado sustraerse a solamente uno. Pero especialmente ahora me deja embelesado IANAGIC (puro dinamismo); y perplejo me convierto cuando oigo  la culminación del penúltimo pase de 4 minutos de duración: MOONHARA… Es como una renovada impronta que homenajea al "Bolero" de Ravel o a un "Amor Embrujado" a lo Manuel de Falla, ejecutado con una exquisitez, una cadencia milimétricamente diseñada, una "altivez"  de buen gusto y delicadeza... que reúne todo el marchamo, el gentil talento y la denominación de origen: Roger Subirana.

14. Una pregunta que nos gusta hacer desde aquí y a todo entrevistado le hacemos: ¿Cree usted que su trabajo es una Música Híbrida o lo que se etiqueta más bien por Música de Fusión?
[INCISO] Habría que aclarar a los lectores que no lo sepan, que desde aquí postulamos un nuevo concepto artístico que es el HIBRIDISMO en contraposición a la FUSIÓN etiquetada desde siempre. Creemos fervientemente que el  primer concepto es una clara evolución del segundo. Para aclarar a la audiencia dicha diferencia lo mejor es poner un ejemplo gráfico. Una NECTARINA es un fruto híbrido (aúna en un elemento  las cualidades que tienen por separado las dos frutas que se unieron en una nueva pieza frutal: La dulzura y carnosidad del MELOCOTÓN por un lado; y la jugosidad y la acidez de la CIRUELA por otro). Y en este nuevo fruto híbrido permanecen las mejores propiedades y cualidades de ambas frutas, pero presentado dichas propiedades en un solo manjar. Mientras que la FUSIÓN a nuestro juicio, en este caso, sería un batido o zumo pasado por la licuadora del contenido de dichas frutas (melocotón y ciruela) que como resultado da un producto totalmente distinto al paladar por el sabor, la textura y cualidades,  al no ser comestible y si bebible el producto final resultante.

Espero que hayamos podido explicar y clarificar con este significativo ejemplo a nuestros inteligentes lectores  las diferencias, arrojándoles un poco de luz sobre la complejidad que encierran y separan en corrientes conceptuales a dichos resultados musicales y que dan como vertientes obras tan dispares y pensadas  en las mentes del compositor desde  puntos de partidas tan contrapuestos. Hecha la salvedad Sr. Roger, ahora si puede responder a nuestra pregunta.
Creo, o por lo menos eso es lo que he intentado, que se trata claramente de música híbrida. He intentado pensar en sonidos, y no en instrumentos. En crear nuevas texturas instrumentales. No unir distintos estilos y unirlos bajo un mismo techo sino que pequeñas características de muchos elementos se unan para formar nuevas propuestas. La idea sería la siguiente: Una fusión sería por ejemplo que sonaran al unísono un Sitar y un piano. Y se entendiera perfectamente donde empieza lo uno y donde lo otro. O poderlos distinguir separadamente. Lo que yo he intentado hacer con muchos elementos ha sido un híbrido. Crear un sonido que tenga elementos, propiedades, texturas de Sitar y del piano de forma que te parezca un instrumento nuevo... que no es un piano ni tampoco un sitar... un sitariano?? Esa es la idea.
  

15. Para ir concluyendo esta entrevista que nos ha concedido tan amablemente, hay algo más que le gustaría añadir y desease comunicarle a su fiel audiencia, puede hacerlo ahora. Le concedemos este espacio para ello.
Agradecerle a usted el interés que ha puesto al entrevistarme, me ha resultado sumamente cómodo responder a sus preguntas. Y dejarle ganar sobre el tablero del rompecabezas (Risas). Aprovecho esta ocasión que me brinda, para comentarles a mis seguidores interesados de que a pesar de que Shedneryan se puede descargar en mp3, la gente que quiera un CD original en formato Digipack y audio de máxima calidad donde se pueden apreciar todos los matices que se pierden en otros formatos, puede adquirirlo desde www.rogersubirana.com.


Solamente nos queda felicitarle por su gran trabajo y esfuerzo continuado, por todo el amor, los detalles y perfeccionismo que pone en sus obras; desearle la mayor de las suertes y éxitos para el futuro.


Sin duda estamos ante un joven, pero altamente experimentado compositor, especial e inaudito en el panorama nacional e internacional de las nuevas músicas del presente siglo; y ante una composición cuajada de impronta y carácter propio, que lo reivindican -a usted- como a un gran autor contemporáneo de las músicas Instrumentales del panorama mundial.


En nuestro primer análisis podemos augurar que su Obra guarda frescura, sin duda la revestiremos y completaremos con nuestros matices auditivos subjetivos y autointerpretativos, desde ese lienzo en blanco que nos proponía en un principio. Con el tiempo a su favor, Sr. Subirana seremos conscientes y capaces de apreciar todo el valor del contenido que acrisola sus 60 minutos de duración. El rompecabezas se cumplimentará, se desarmará, se intentará encajar y completar… pieza a pieza nuevamente, para reconocernos en ello, pero al final siempre se definirá por la palabra y el significado perfecto que encierra.


Una vez más, le damos las gracias por concedernos este interviú,  dejarnos ganar la partida (nuevas risas), con esta afable charla, tan humildemente desde su estudio, y satisfacer nuestras inquietudes en nombre de nuestra audiencia.  Enhorabuena Sr. Roger Subirana. Le aseguramos que seguiremos disfrutando con cada recoveco, con cada resquicio y con cada filigrana de sus composiciones, que nos permita soñar despiertos.  Y recomponernos el alma. Aunque la hayamos oído miles de veces. Siempre se descubrirán -en ellas- nuevas sendas ocultas o matices pictóricos de armonías en sus sonoridades. Ha sido todo un honor conocerle en persona. Nos despedimos desde esta cuna de la libertad, que siempre será como una extensión de su casa. Y como su obra termina: concluimos nosotros, desandando  los sonidos descritos, para volver a introducirnos en su caja mágica de melodías introspectivas y revolotear por espacios sin fondos, inauditos e infinitamente atractivos.



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1 comentario:

JCH dijo...

Extensa e interesante entrevista a R. Subirana. Muy buenas las apreciaciones sobre fusión vs música híbrida. La verdad es que uno se introduce en un ambiente musical entre Harry Potter (de John Williams) el Señor de los Anillos (Howard Shore) y Gladiator (Hans Zimmer). Una música que "describe" paisajes imaginarios y secuencias que dejan al escuchante la libertad de crear su propia "película". La banda sonora de nuestras vidas, como una novela que describe sus personajes y a los cuáles nosotros vamos colocándo caras, entornos y paisajes.
Efectivamente, Subirana ha logrado imprimir su propia personalidad musical además de ser un compositor e intérprete polifacético. Ánimos en su carrera y desde Blogal News le deseamos que coseche grandes éxitos y buenas críticas a su ya extenso trabajo. Enhorabuena.

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